jueves, 19 de agosto de 2010

UN VIAJE A LO DESCONOCIDO

Esta es una experiencia de la practica que tuve, era viernes 2 de julio de 2010, eran la una y quince de la tarde, estábamos preparados con equipaje y equipos de television, Wilson, Patricia, Dodo, Diego, Daniela, Mauricio y yo, listos para salir hacia el municipio de Cumbitara, Gilberto el chofer del carro que nos quedo en recoger tardo tres horas y media, según él se le varo el vehículo, pero nuestras sospechas se quedo mirando el partido de Uruguay con Ghana, partimos del canal Global tv a las cuatro y treinta de la tarde, un poco disgustados por la tardía, porque nos habían comentado que después de las cinco de la tarde ya no se podía viajar, por el motivo de orden público en esa zona, un poco atemorizados pero con una sonrisa en el rostro porque habíamos de conocer dicho municipio, nos envaramos al carro una Toyota 4.5.




Salimos de la ciudad de Pasto tipo cinco de la tarde, durante la llegada hasta el Remolino todo parecía color de rosa, siendo las seis y treinta de la tarde nuevamente salimos de del municipio de Remolino, no sabíamos que nos esperaba durante el viaje hasta el municipio Cumbitara, pero era la carretera hostil y destapada (des pavimentada) el viaje se nos hiso eterno parecía que nunca íbamos a llegar, cuando llegamos al municipio de Policarpa me preocupe un poco por lo de los grupos armados que tenía entendido eran las águilas negras, cuando pasamos por dicho municipio note que ronda la tranquilidad y la presencia de la fuerza pública.


Eran las nueve y media cuando llegamos a otro punto de “mala fama” al corregimiento de Egido un corregimiento un tanto caluroso, paramos un rato para descansar, nos bajamos del vehículo, con Diego caminamos uno metros para buscar una tienda para comprar alguna cervezas, en las pocas tiendas abiertas que encontramos no nos quisieron vender quizá porque nos desconocían y tal vez desconfiaba la gente de nosotros aunque íbamos debidamente identificados como prensa, con muestra escarapela.



Emprendimos otra vez el viaje al punto de llegada a Cumbitara, eran las nueve y cincuenta de la noche un poco asustados por lo que podría suceder, exacta mente eran las once de la noche cuando llegamos al famoso puente rojo, curioso nombre, me causo inquisición y le pregunte a Gilberto el chofer del carro que nos trasportaba y nos dijo “recibe este nombre porque los paramilitares llegaban con sus víctimas las acecinaban, las degollaban y además los abrían como marranos”, el pánico aumento más en nosotros pero yo no lo demostraba los minutos se me hicieron intensos, no sabía la hora de salida de ese lugar, diez minutos más tarde emprendimos el viaje uno kilómetros más allá hay un letrero que dice bienvenidos a Cumbitara tierra de paz y tranquilidad, media más tarde llegamos al municipio, esa media hora se me hizo como cuatro horas más de viaje, al fin legamos al municipio de Cumbitara un viaje agotador y hostil, a nuestra llegada nos recibieron miembros de la alcaldía nos hospedamos en un hotel; dormimos placenteramente y descasamos para lo suficiente para el otro día salir a trabajar, conocimos al alcalde Carlos Rodríguez, una persona con buen sentido del humor, con carisma, amor a su pueblo y a su gente, una buena persona que nos recibió con los brazos abiertos, nos brindo su confianza.



Fueron dos días intensos de trabajo, nos levantamos muy temprano nos duchamos, desayunamos y salimos a cubrir las fiestas patronales de Cumbitara un pueblo diferente a lo que nos habían mencionado un día antes, su gente cálida, amable y atenta, en la tarde salimos al portón un sitio turístico hermoso de selva virgen y aguas cristalinas.

3 comentarios:

  1. narra muy bien cada momento de su experiencia de camino a estos municipios, es muy buen escrito y redactado...

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  2. muy ineteresante tu historia ...tiene una trama muy buena...y su redaccion ..los titulos ..subtitulos estan muy bien ubicados ...

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  3. hay que mejorar un poco el uso de puntos, comas para que tu escrito se entienda mejor, y hay que mirar los errores de ortografia...

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