lunes, 29 de noviembre de 2010

LA FELICIDAD DE LA VIDA


Desde muy niño Jorge Adalberto Martínez Fajardo, no como cualquier niño de hoy en día de salir, jugar, reír, la niñez se había perdido en ese entonces, solo se dedicaba a la agricultura, ganadería y a muchos quehaceres de la casa, natural del corregimiento del Ingenio, jurisdicción al municipio de Sandonà, siendo de apenas siete años de edad, muy joven para empezar a trabajar, pero no dejaba sus sueños, ilusiones y anhelos atrás.
Empezó en la escuela niño Jesús de Praga institución educativa del mismo pueblo, a sus siete años, siempre se destacaba como uno de los mejores en sus salón quizá el primero de su clase, pero no dejaba de trabajar para poder ayudar a sus padres, culminaba su responsabilidad escolar cerca de las tres de la tarde, de inmediato se dirigía hacia el campo para seguir sus labores de agricultor, estando en segundo de primaria su corazón le latía a mil revoluciones por segundo, que  dice que se había enamorado por primera vez, la víctima se llamaba Carmen Timana una jovencita de agradable físico, sonrisa traslucida, pero había un problema para que Carmen perteneciera al corazón de Jorge, que era un mucho mayor que él, pues ya que era imposible acercarse al amor de Carmen.
Ya con trece años y cerca de dejar la escuela Jorge vuelve y se enamora nuevamente pero esta vez es de Julia Patiño hija de un reconocido personaje del la población, en esta vez no habían diferencia de edades y era algo que impedía que se formara una relación amorosa, es que los nervios y la timidez no dejaban que Jorge se acercara a esa chica que tanto le gustaba y que había una barrera para “echarle el cuento” y que esa barrera no dejaba a Jorge como popularmente se conoce, es “cuadrarse”, era tanto el gusto por aquella muchacha y el miedo acercarse a ella que se canso, hasta que un día se despertó salió y no la encontró, la dama se había marchado del pueblo sin decir nada.
Marcando la historia
Ya llegando a la adolescencia y también cavando lo estudios primarios Jorge ya tiene un poquito de madurez mental, graduándose de la primaria y teniendo sueños que uno de ellos era el de ser cura o sacerdote, por falta de recursos económicos sus padres Luis y Mercedes no tuvieron recursos para que el mayor de sus hijos cumpliera el sueños de ser sacerdote, porque tenían que mantener a tres hijos más, Gerardo, Marta e Inés, pero Dios le había dado unos dones.
En la primaria hacia y practicaba el teatro y eso lo había desarrollado muy bien, realizando obras de teatro en el salón del pueblo se gano la fama por que era uno de los mejores teatreros del pueblo del Ingenio esa vena artística la heredó de su abuelo Luis que nunca llego a conocer pero su padre también llamado Luis le cantaba que así era su abuelo con amor a las artes escénicas. 
El primer amor
Estando en el grupo de teatro conoció a Julia, esta vez con más decisión y valentía se arriesgo a declarar su amor y como desde muy joven se veía apuesto y atractivo una relación llevadera, besos van besos vienes, muy enamorados los dos, después de un tiempo cerca de 2 años no se pudo más y se termino una relación y una primera experiencia amorosa en la vida de Jorge Martínez; sin descuidar la agricultura y a la edad de 20 años comienza a trabajar en un trapiche, como elaborador de panela y acarreador de caña se gana la vida de esta manera lo que no puede olvidar quedo en la retina y retentiva e su a uno de los hijos de los trabajadores del trapiche cae en un paila de panela caliente y eso hace que muera con quemaduras de primer nivel eso lo que marco la vida de Martínez.
 Pasado un tiempo llego a conocer a Lidia una atractiva muchacha que llego a trabajar al trapiche como empleada del servicio domestico ella era la que preparaba la comida para los empleados del trapiche, apenas la miro fue como un amor a primera vista, Lida siempre se caracterizaba por ser una campesina humilde que vivía en la vereda el Atilo, Jorge siempre se caracteriza por ser un personaje alegre, recochon y que desde su infancia le solían llamar cariñosamente con el sobrenombre de “jurgillas” y eso llamo la atención de Lida porque siempre hacia reír en horas de descanso, sacaba cualquier carajadilla para hace reír al grupo que lo acompañaban laborales de trabajo.
La relación que llevo con Lida tampoco le duro mucho que se diga, siempre Jorge se caracterizaba por ser una persona coqueta y eso no le gustaba para nada al Lida su compañera sentimental, pasaron los años y Lida dejo de laborar en el trapiche.
Otra oportunidad
Pasaron los años y Jorge seguía trabajando en aquel trapiche a los pocos días llego a ocuparse de otro peón ya que a este lo habían despedido por mala conducta y llegar embriagado.
Pasaron los días, las semanas y al trapiche llega una de la hijas de un empleado a Jorge le llamo muncho la atención, pero a Lucila la chica que le echaba ojo no le hacía caso porque estaba en una relación sentimental con otro joven del pueblo, al cabo de uno meses conoció perfectamente la Lucila, meses a tras ella había acabado la relación que tenia con dicho joven.
Para toda una vida
Paso un bue tiempo y se declaran amor, amor a escondidas del padre de Lucila porque Jorge le caía mal ya que hacía comentarios de malos gustos, pasaron cinco años de novios primera relación sentimental que le duraba a Jorge, fue un noviazgo como cualquiera que podría vivir un chico de 22 o 23 años, pensó que nunca le iba a durar ese amor ya que había un impedimento y una barrera, su suegro don Julio que siempre quiso a sus 5 hijos.
Con la soga en el cuello
Pasaron años de noviazgo, como cualquier otro Jorge se decidió a proponerle matrimonio pero la barrera que siempre existió durante su matrimonio fue imposible, pasaron siete meses, en un mes de agosto pereció de una extraña enfermedad, se supone que falleció de tuberculosis ya que la tos era constante el suegro de Jorge don Julio padre de Lucila.
Al pasar un mes de la muerte de don Julio, Jorge volvió e insistió y de nuevo le propuso matrimonio decía que ya era más fácil, pero parecía que no convenía porque ahora la familia de Jorge no quería que se case con Lucila decían que era de estatus bajo y no daba la talla para Jorge, la sátiras, insultos y ofensas le sobraban a Lucila por parte de la familia de Jorge al pasar el tempo decidieron cuadrar la fecha de la boda, era un 23 de septiembre de 1960 siendo las tres de la mañana hora que cuadraron la boda, solo los padrinos, los novios y el sacerdote eran los únicos que asistieron a la ceremonia de matrimonio porque aquella familia quería impedir el que se cumpliera ese consorcio.
Al año siguiente nació el primogénito de sus hijos que lo llamaron Giraldo Ovidio Martínez Zamudio y a los dos años su segunda hija Stela Martínez  y así siguieron llegando los hijos hasta que cumplieron los siete los cinco primeros nacieron en el pueblo que vio nacer a Jorge y los dos últimos en la ciudad de Pasto.
Han pasado cincuenta años de su matrimonio como toda familia con altibajos se han hecho una docena de nietos y dos bisnietos, aunque la mayoría por no decir todos sus hijos se han casado y han conformado sus familias.
Ahora Jorge Martínez vive con su viejita del alma que lo ha lidiado casi toda su vida y aun sigue viviendo feliz.     






jueves, 4 de noviembre de 2010

MI PRIMERA VEZ

La alegría y la emoción hacen parte de un momento en la vida  de Carlos Gallardo, la satisfacción se hiso sentir cuando Carlos hace parte por primera vez de un medio de comunicación, la radio, siendo estudiante de séptimo nivel de locución muy cerca para terminar en un centro técnico educativo de la ciudad.
Al recibir la llamada al celular del director Carlos Fernando Chávez del programa radial de deportes “Ecodeportes” y darle las buenas nuevas que será parte del equipo de trabajo, al sentirse fuerte en una parte del periodismo radial, en noticias deportivas, los nervios hicieron parte del los sentimientos de Gallardo, una prueba en vivo para comprobar si talento, que al final la acertó en las instalaciones de la emisora.
Dándole la bienvenida y paso el director del programa radial a Carlos, inicia con el saludo y de inmediato a leer noticias deportivas, que en unos momentos le tocó improvisar y que en esa parte se sentía un poco débil porque su experiencia no era la suficiente para desenvolverse en este medio.
Estando por ocho meses laborando, mientras el Deportivo Pasto se mantenía en la primera división del futbol profesional colombiano, Carlos se sostenía por los ingresos que le pagaban en la emisora que  a la vez no era mucho lo que ganaba, pero Carlos se sentía regocijado por lo que estaba realizando.
Gallardo conoció a todo deportista famoso de Nariño y Colombia, ya que por el medio se prestaba, no le importaba trabajar domingos o festivos por se sentía ajusto de su labor como periodista deportivo, “no me interesa ganar un salario, lo que me importa es ganar experiencia y que se me abran muchas puertas” agrego Carlos Gallardo.

jueves, 21 de octubre de 2010

EL CORAZON DE PASTO



en pleno centro de Pasto, capital nariñense está ubicada la plaza de Nariño, que recibe el nombre  de un personaje histórico que lucho por los derechos del hombre, que en  aquella plaza reunía a más de un centenar de habitantes tratándolos de persuadir para que no estén a favor de la corona española y que en ocasiones le traicionaron y entregaron la cabeza del luchador.

Han pasado un bicentenario de aquellos hechos, hoy en día es un lugar donde se unen varias culturas del departamento y tal vez de algunas partes de Colombia, plasmado el sol de los pastos y con la estatua de Antonio Nariño de ese libertador y luchador que quiso salvar a los indígenas pasto de las garras de la corana.

La plaza como muchos la llaman está ubicada en la calle dieciocho y diecinueve, con carreras veinticuatro y veinticinco cerca se encuentra la casa de don Lorenzo que antiguamente era la alcaldía de la cuidad y hoy en día coorpo carnaval.

Mucha gente se ubica en este sitio quizá para acordar un negocio, una cita, o tal vez para saborear y darle gusto al paladar con un helado. Como desempleados o  jubilados, todas las personas tienen acceso a este lugar, y también la distracción hace presencia en este lugar con los fines de semana que comerciantes llevan los mini vehículos para hacer distraer los menores de 7 años.



     

jueves, 16 de septiembre de 2010

ESTIGMA, UN CANCER QUE ASUSTA

El barrio Chambu, ubicado al suroriente de la capital Nariñense, limita con barrios como la Minga, altos de Chapalito, parque recreacional Chapalito, barrio la Rosa, perteneciente a al comuna cinco, se dice que cuenta con un estigma dentro de la cuidad, ya que es un barrio que cuenta con un centro de atención inmediata CAI, una parroquia llamada espíritu santo, con todas sus calles pavimentadas y muchos locales comerciales, cinco o seis polideportivos y cerca de mil seiscientas cincuenta casas y con un promedio de cuatrocientos cincuenta habitantes, a pesar de su mala reputación existe gente trabajadora, pujante, echada para delante,  aunque tiempo atrás adolecentes convertían campo de batalla las calles de barrio.
Noches de entierro
Adolecentes inescrupulosos  salían a las calles para armar pleitos que según ellos era para hacer respetar su territorio, ya que este según el sitio era disputado a punta de piedra, ladrillo, cuchillo y hasta a veces machete, que con estas peloteras han dejado cerca de treinta  heridos y un muerto que se ocasiono en el colegio INEM de Pasto cuya identidad era conocido con el de alias el Drogo de quince años de edad y que mandaba la pandilla de los Yanquis.
Después de la tempestad viene la calma
 Han pasado dos años que ha cesado la violencia entre pandillas, según Melania Pantoja presidenta de la junta de acción comunal (JAC) la policía comunitaria trabaja con los  muchachos en el ámbito recreativo, lúdico y laboral, permitiendo que estos no vuelvan a los campos de batalla.

Manos tejedoras
En el barrio Chambu de la cuidad de Pasto, habita doña Lucila Leonor  Zamudio una anciana de setenta y tres años de edad, que se gana la vida tejiendo sombrero de paja toquilla, oriunda del municipio de Sandona, que de la misma tierra le envían por vía terrestre la materia prima para la elaboración de los sombreros, Lucila casada desde hace cincuenta años con un humilde maestro de obra, don Jorge Adalberto Fajardo, a pesar de que ya dejo el oficio hace un año.
Lucila con una estatura de aproximadamente 1:50 m cabello corto que ya pintan algunas canas, y su rostro refleja la experiencia de la vida aun siente ganas de luchar y seguir adelante, con sus manos ásperas se combatieron de esa forma y con el pasar del tiempo que desde hace sesenta años lleva tejiendo sombrero no ha dejado el ámbito de servir a su hogar y a sus siete hijos, doce nietos y  un bisnieto, actualmente convive con su esposo y una nieta.
Con algo de lentitud ahora teje la paja ya que dice que hasta los últimos días de su vida seguirá entretejiendo, y a su lado con su acompañante que le informa los acontecimientos y melodías de las canciones, un viejo radio que uno de sus hijos le regalo un trece de mayo día  de la madre.
La abuela Lucila cuenta en medio de anécdotas combinadas con risas y un poco de nostalgia la pobreza que vivió en su niñez y adolescencia por la obligación tuvo que trabajar para poder ayudar a sus padres. 


jueves, 9 de septiembre de 2010

Más allá de la radio


Era Jueves, 2 de septiembre, de 2010, la facultad de humanidades y ciencias sociales de la universidad Mariana, llevo a cabo un encuentro que invito a barios profesionales experimentados en diferentes áreas como derecho, psicología, trabajo social, comunicación social, era el turno para la comunicación, un experto de la radio comunitaria en latino América José Ignacio López Vigil, nacido en La Habana Cuba, residente en Ecuador, ha dedicado 40 años de su vida a la radio tanto en la producción y locución de programas radiofónicos.




Este amante de la radio comunitaria también ha escrito libros para radialistas apasionados ya que dice que la radio no es solo para profesionales en este ámbito sino que es para novatos y por eso se caracteriza la radio comunitaria, López Vigil un hombre de talla, de barba algo blanqueada cabello rubio, de anteojos redondos y su pinta particular lo hace que sea un tipo fresco, le gusta interactuar con su público en sus ponencias no le falta la risa y el buen sentido de humor característico del él. Residente en la ciudad de Quito no falta que se le suelte una que otra palabra típica del vecino país la que es más utilizada como “chuta”, José Ignacio ha viajado por todo Latinoamérica llevando la radio comunitaria a diversos países del continente, fue por cinco años director de la asociación de la radio comunitaria en América Latina, López Vigil estuvo en Cuba como jurado del premio literario Casa de las Américas y además participó en la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana, con su título “Otro Dios es posible

La hora cero

Cerca de las nueve de la mañana, ya casi todo estaba listo para que el cubano José López diera la conferencia “las siete barreras del sonido", el escenario se estaba llenando poco a poco afuera del auditorio Jesús de Nazaret muchos estudiantes haciendo fila para las inscripciones a darle inicio al ponencia de este gran experto en el cuento de la radio comunitaria, la preocupación de docentes y directivos era por pensaron que no se iba a llenar el auditorio ya que los puestos de la parte de atrás estaban vacios.



Por fin se dio inicio a la ponencia por el doctor Ignacio López, iniciando con una presentación por el maestro de ceremonias Jhon Gómez de noveno semestre de comunicación en seguida la presentación del director del programa de comunicación social – periodismo pero también las notas de himno de la universidad Mariana.



Presumían que la conferencia se iba a presentar aburrida y molesta, pero con el pasar de las horas, minutos y segundos se hiso más amena y placentera, con toques de risa y un buen sentido del humor e interacción por parte del público, también asistieron estudiantes de la universidad de Nariño del programa de derecho. Cuando se acabo la charla acerca de la radio José Ignacio dio a conocer la mayoría de sus libros que había escrito tiempos atrás, todos estos documentos son de contenidos de radio comunitaria y por ultimo Ignacio aprovecho y vendió alguno de ellos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

MASMAKOTE


En el segundo encuentro de culturas andinas se descubría fantasías, creencias, pero también se conocía culturas de otros lugares nacionales e internacionales.


En medio de tanta gente propia y visitante había un personaje poco común se trata de él taita Padilla Masmakote Tasta kan, una persona un poco tímida o tal vez reservada viene de la cultura de los kogi en el parte Tayrona, perteneciente a la cierra nevada de santa Marta de una pequeña aldea de los arahuacos al norte de Colombia.



Padilla Masmakote un anciano de aproximadamente 70 años ávido de sabiduría tal vez por la experiencia que le ha dejado los años, dedicado a la agricultura desde su infancia casado de desde hace 55 años también se dedica a la orfebrería y artesanía, Padilla uno de los personajes más buscados en la cierra nevada de Santa Marta porque sus rezos son eficientes ya que él dice que ha viajado casi por todo el mundo haciendo su ritual de sanación desde la gobernación del magdalena hasta la presidencia de la republica.



EL RITO
El medio funcional por las que operan las practicas adivinatorias es primariamente el símbolo, constituyéndose en claros sistemas simbólicos esotéricos que se prestan en algunos casos a ser dominados, controlados y desarrollados por miembros del grupo, para su propio beneficio o el de toda la comunidad, relacionándose estrechamente al aspecto político y legal de los grupos, debido a la conformación estructural del mismo fenómeno.

La forma de adivinar con agua, implica el método de colocar en el suelo una especia de vasija con agua a la que se le introduce una o varias cuencas tubulares arqueológicas, que al introducirse y sumergirse en la vasija, producen una serie de burbujas que la persona indagando interpreta como favorable o desfavorable, dependiendo del tamaño, número, y sucesión.



EN TRAGEDIA


El taita Padilla Masmakote Tasta kan desde muy joven no tiene mano, la perdió cuando tenía 20 años de edad.

“me encontraba moliendo caña en un trapiche de mi papá cuando me di cuenta el molino me jalo con todo el brazo desecho” agrego el taita.



A pesar de lo sucedido no es impedimento para seguir trabajando y servir a la comunidad hoy en día se encuentra una prótesis que en ella encubre un amuleto para la protección del mal, que según él hay gente que le tiene mucha envidia y le quiere hacer el mal.

jueves, 19 de agosto de 2010

UN VIAJE A LO DESCONOCIDO

Esta es una experiencia de la practica que tuve, era viernes 2 de julio de 2010, eran la una y quince de la tarde, estábamos preparados con equipaje y equipos de television, Wilson, Patricia, Dodo, Diego, Daniela, Mauricio y yo, listos para salir hacia el municipio de Cumbitara, Gilberto el chofer del carro que nos quedo en recoger tardo tres horas y media, según él se le varo el vehículo, pero nuestras sospechas se quedo mirando el partido de Uruguay con Ghana, partimos del canal Global tv a las cuatro y treinta de la tarde, un poco disgustados por la tardía, porque nos habían comentado que después de las cinco de la tarde ya no se podía viajar, por el motivo de orden público en esa zona, un poco atemorizados pero con una sonrisa en el rostro porque habíamos de conocer dicho municipio, nos envaramos al carro una Toyota 4.5.




Salimos de la ciudad de Pasto tipo cinco de la tarde, durante la llegada hasta el Remolino todo parecía color de rosa, siendo las seis y treinta de la tarde nuevamente salimos de del municipio de Remolino, no sabíamos que nos esperaba durante el viaje hasta el municipio Cumbitara, pero era la carretera hostil y destapada (des pavimentada) el viaje se nos hiso eterno parecía que nunca íbamos a llegar, cuando llegamos al municipio de Policarpa me preocupe un poco por lo de los grupos armados que tenía entendido eran las águilas negras, cuando pasamos por dicho municipio note que ronda la tranquilidad y la presencia de la fuerza pública.


Eran las nueve y media cuando llegamos a otro punto de “mala fama” al corregimiento de Egido un corregimiento un tanto caluroso, paramos un rato para descansar, nos bajamos del vehículo, con Diego caminamos uno metros para buscar una tienda para comprar alguna cervezas, en las pocas tiendas abiertas que encontramos no nos quisieron vender quizá porque nos desconocían y tal vez desconfiaba la gente de nosotros aunque íbamos debidamente identificados como prensa, con muestra escarapela.



Emprendimos otra vez el viaje al punto de llegada a Cumbitara, eran las nueve y cincuenta de la noche un poco asustados por lo que podría suceder, exacta mente eran las once de la noche cuando llegamos al famoso puente rojo, curioso nombre, me causo inquisición y le pregunte a Gilberto el chofer del carro que nos trasportaba y nos dijo “recibe este nombre porque los paramilitares llegaban con sus víctimas las acecinaban, las degollaban y además los abrían como marranos”, el pánico aumento más en nosotros pero yo no lo demostraba los minutos se me hicieron intensos, no sabía la hora de salida de ese lugar, diez minutos más tarde emprendimos el viaje uno kilómetros más allá hay un letrero que dice bienvenidos a Cumbitara tierra de paz y tranquilidad, media más tarde llegamos al municipio, esa media hora se me hizo como cuatro horas más de viaje, al fin legamos al municipio de Cumbitara un viaje agotador y hostil, a nuestra llegada nos recibieron miembros de la alcaldía nos hospedamos en un hotel; dormimos placenteramente y descasamos para lo suficiente para el otro día salir a trabajar, conocimos al alcalde Carlos Rodríguez, una persona con buen sentido del humor, con carisma, amor a su pueblo y a su gente, una buena persona que nos recibió con los brazos abiertos, nos brindo su confianza.



Fueron dos días intensos de trabajo, nos levantamos muy temprano nos duchamos, desayunamos y salimos a cubrir las fiestas patronales de Cumbitara un pueblo diferente a lo que nos habían mencionado un día antes, su gente cálida, amable y atenta, en la tarde salimos al portón un sitio turístico hermoso de selva virgen y aguas cristalinas.

UNA CELICIA

Muchos lujares cerca a las universidades son bares y negocios de expendido de bebidas alcohólicas, muy cerca de la universidad Mariana se encuentra un negocio de comidas rápidas cuyo nombre lleva como el de BOCAHITO RICO, un lugar donde la risa sale de su propietario al atender a sus clientes, don Javier Hidalgo que su personalidad es sacarle un expresión a sus clientes con el buen sentido del humor que lo caracteriza.




A don Javier un día se le vino a la mete que tenía que tener un negocio de su propiedad ya que anteriormente trabajaba en la ciudad de Cali como mesero de un negocio de comidas rápidas; cuando se devolvió para la ciudad de Pasto llego con esa mente emprendedora de crear su propio negocio, paso u largo tiempo cuando conoció a doña marta Inés que hoy por hoy es su esposa, con un matrimonio de doce años y dos hijos María Camila y Sebastián Hidalgo, una familia con principios, valores.



Bocahito rico

Bocahito rico en un lujar estrecho pero acogedor, no alcanzan mas de cinco personas obviamente sentadas y cómodas, pero que lo hace diferente de los demás sitios que la atención lo hace sentir como si estuviera en casa, y el buen sentido del humor de su propietario que es el mismo que atiende su negocio.



Una especialidad

La especialidad de Bocahito Rico son los sándwich, de todo tipo con pollo, español y mixto pero eso no quiere que en el lugar solo se dedique al exquisito manjar, también se encuentra perros calientes, hamburguesas y otra variedad de comidas rápidas.



Todos estos productos son elaborados por su esposa, al instante en que el cliente lo solicita, tardara unos minutos pero vale la pena, que al pegarle el primer mordisco queda encantado del sabor de los sándwich a la vez quisiera repetir pero el bolcillo no da para mas