miércoles, 25 de agosto de 2010

MASMAKOTE


En el segundo encuentro de culturas andinas se descubría fantasías, creencias, pero también se conocía culturas de otros lugares nacionales e internacionales.


En medio de tanta gente propia y visitante había un personaje poco común se trata de él taita Padilla Masmakote Tasta kan, una persona un poco tímida o tal vez reservada viene de la cultura de los kogi en el parte Tayrona, perteneciente a la cierra nevada de santa Marta de una pequeña aldea de los arahuacos al norte de Colombia.



Padilla Masmakote un anciano de aproximadamente 70 años ávido de sabiduría tal vez por la experiencia que le ha dejado los años, dedicado a la agricultura desde su infancia casado de desde hace 55 años también se dedica a la orfebrería y artesanía, Padilla uno de los personajes más buscados en la cierra nevada de Santa Marta porque sus rezos son eficientes ya que él dice que ha viajado casi por todo el mundo haciendo su ritual de sanación desde la gobernación del magdalena hasta la presidencia de la republica.



EL RITO
El medio funcional por las que operan las practicas adivinatorias es primariamente el símbolo, constituyéndose en claros sistemas simbólicos esotéricos que se prestan en algunos casos a ser dominados, controlados y desarrollados por miembros del grupo, para su propio beneficio o el de toda la comunidad, relacionándose estrechamente al aspecto político y legal de los grupos, debido a la conformación estructural del mismo fenómeno.

La forma de adivinar con agua, implica el método de colocar en el suelo una especia de vasija con agua a la que se le introduce una o varias cuencas tubulares arqueológicas, que al introducirse y sumergirse en la vasija, producen una serie de burbujas que la persona indagando interpreta como favorable o desfavorable, dependiendo del tamaño, número, y sucesión.



EN TRAGEDIA


El taita Padilla Masmakote Tasta kan desde muy joven no tiene mano, la perdió cuando tenía 20 años de edad.

“me encontraba moliendo caña en un trapiche de mi papá cuando me di cuenta el molino me jalo con todo el brazo desecho” agrego el taita.



A pesar de lo sucedido no es impedimento para seguir trabajando y servir a la comunidad hoy en día se encuentra una prótesis que en ella encubre un amuleto para la protección del mal, que según él hay gente que le tiene mucha envidia y le quiere hacer el mal.

jueves, 19 de agosto de 2010

UN VIAJE A LO DESCONOCIDO

Esta es una experiencia de la practica que tuve, era viernes 2 de julio de 2010, eran la una y quince de la tarde, estábamos preparados con equipaje y equipos de television, Wilson, Patricia, Dodo, Diego, Daniela, Mauricio y yo, listos para salir hacia el municipio de Cumbitara, Gilberto el chofer del carro que nos quedo en recoger tardo tres horas y media, según él se le varo el vehículo, pero nuestras sospechas se quedo mirando el partido de Uruguay con Ghana, partimos del canal Global tv a las cuatro y treinta de la tarde, un poco disgustados por la tardía, porque nos habían comentado que después de las cinco de la tarde ya no se podía viajar, por el motivo de orden público en esa zona, un poco atemorizados pero con una sonrisa en el rostro porque habíamos de conocer dicho municipio, nos envaramos al carro una Toyota 4.5.




Salimos de la ciudad de Pasto tipo cinco de la tarde, durante la llegada hasta el Remolino todo parecía color de rosa, siendo las seis y treinta de la tarde nuevamente salimos de del municipio de Remolino, no sabíamos que nos esperaba durante el viaje hasta el municipio Cumbitara, pero era la carretera hostil y destapada (des pavimentada) el viaje se nos hiso eterno parecía que nunca íbamos a llegar, cuando llegamos al municipio de Policarpa me preocupe un poco por lo de los grupos armados que tenía entendido eran las águilas negras, cuando pasamos por dicho municipio note que ronda la tranquilidad y la presencia de la fuerza pública.


Eran las nueve y media cuando llegamos a otro punto de “mala fama” al corregimiento de Egido un corregimiento un tanto caluroso, paramos un rato para descansar, nos bajamos del vehículo, con Diego caminamos uno metros para buscar una tienda para comprar alguna cervezas, en las pocas tiendas abiertas que encontramos no nos quisieron vender quizá porque nos desconocían y tal vez desconfiaba la gente de nosotros aunque íbamos debidamente identificados como prensa, con muestra escarapela.



Emprendimos otra vez el viaje al punto de llegada a Cumbitara, eran las nueve y cincuenta de la noche un poco asustados por lo que podría suceder, exacta mente eran las once de la noche cuando llegamos al famoso puente rojo, curioso nombre, me causo inquisición y le pregunte a Gilberto el chofer del carro que nos trasportaba y nos dijo “recibe este nombre porque los paramilitares llegaban con sus víctimas las acecinaban, las degollaban y además los abrían como marranos”, el pánico aumento más en nosotros pero yo no lo demostraba los minutos se me hicieron intensos, no sabía la hora de salida de ese lugar, diez minutos más tarde emprendimos el viaje uno kilómetros más allá hay un letrero que dice bienvenidos a Cumbitara tierra de paz y tranquilidad, media más tarde llegamos al municipio, esa media hora se me hizo como cuatro horas más de viaje, al fin legamos al municipio de Cumbitara un viaje agotador y hostil, a nuestra llegada nos recibieron miembros de la alcaldía nos hospedamos en un hotel; dormimos placenteramente y descasamos para lo suficiente para el otro día salir a trabajar, conocimos al alcalde Carlos Rodríguez, una persona con buen sentido del humor, con carisma, amor a su pueblo y a su gente, una buena persona que nos recibió con los brazos abiertos, nos brindo su confianza.



Fueron dos días intensos de trabajo, nos levantamos muy temprano nos duchamos, desayunamos y salimos a cubrir las fiestas patronales de Cumbitara un pueblo diferente a lo que nos habían mencionado un día antes, su gente cálida, amable y atenta, en la tarde salimos al portón un sitio turístico hermoso de selva virgen y aguas cristalinas.

UNA CELICIA

Muchos lujares cerca a las universidades son bares y negocios de expendido de bebidas alcohólicas, muy cerca de la universidad Mariana se encuentra un negocio de comidas rápidas cuyo nombre lleva como el de BOCAHITO RICO, un lugar donde la risa sale de su propietario al atender a sus clientes, don Javier Hidalgo que su personalidad es sacarle un expresión a sus clientes con el buen sentido del humor que lo caracteriza.




A don Javier un día se le vino a la mete que tenía que tener un negocio de su propiedad ya que anteriormente trabajaba en la ciudad de Cali como mesero de un negocio de comidas rápidas; cuando se devolvió para la ciudad de Pasto llego con esa mente emprendedora de crear su propio negocio, paso u largo tiempo cuando conoció a doña marta Inés que hoy por hoy es su esposa, con un matrimonio de doce años y dos hijos María Camila y Sebastián Hidalgo, una familia con principios, valores.



Bocahito rico

Bocahito rico en un lujar estrecho pero acogedor, no alcanzan mas de cinco personas obviamente sentadas y cómodas, pero que lo hace diferente de los demás sitios que la atención lo hace sentir como si estuviera en casa, y el buen sentido del humor de su propietario que es el mismo que atiende su negocio.



Una especialidad

La especialidad de Bocahito Rico son los sándwich, de todo tipo con pollo, español y mixto pero eso no quiere que en el lugar solo se dedique al exquisito manjar, también se encuentra perros calientes, hamburguesas y otra variedad de comidas rápidas.



Todos estos productos son elaborados por su esposa, al instante en que el cliente lo solicita, tardara unos minutos pero vale la pena, que al pegarle el primer mordisco queda encantado del sabor de los sándwich a la vez quisiera repetir pero el bolcillo no da para mas