Empezó en la escuela niño Jesús de Praga institución educativa del mismo pueblo, a sus siete años, siempre se destacaba como uno de los mejores en sus salón quizá el primero de su clase, pero no dejaba de trabajar para poder ayudar a sus padres, culminaba su responsabilidad escolar cerca de las tres de la tarde, de inmediato se dirigía hacia el campo para seguir sus labores de agricultor, estando en segundo de primaria su corazón le latía a mil revoluciones por segundo, que dice que se había enamorado por primera vez, la víctima se llamaba Carmen Timana una jovencita de agradable físico, sonrisa traslucida, pero había un problema para que Carmen perteneciera al corazón de Jorge, que era un mucho mayor que él, pues ya que era imposible acercarse al amor de Carmen.
Ya con trece años y cerca de dejar la escuela Jorge vuelve y se enamora nuevamente pero esta vez es de Julia Patiño hija de un reconocido personaje del la población, en esta vez no habían diferencia de edades y era algo que impedía que se formara una relación amorosa, es que los nervios y la timidez no dejaban que Jorge se acercara a esa chica que tanto le gustaba y que había una barrera para “echarle el cuento” y que esa barrera no dejaba a Jorge como popularmente se conoce, es “cuadrarse”, era tanto el gusto por aquella muchacha y el miedo acercarse a ella que se canso, hasta que un día se despertó salió y no la encontró, la dama se había marchado del pueblo sin decir nada.
Marcando la historia
Ya llegando a la adolescencia y también cavando lo estudios primarios Jorge ya tiene un poquito de madurez mental, graduándose de la primaria y teniendo sueños que uno de ellos era el de ser cura o sacerdote, por falta de recursos económicos sus padres Luis y Mercedes no tuvieron recursos para que el mayor de sus hijos cumpliera el sueños de ser sacerdote, porque tenían que mantener a tres hijos más, Gerardo, Marta e Inés, pero Dios le había dado unos dones.
En la primaria hacia y practicaba el teatro y eso lo había desarrollado muy bien, realizando obras de teatro en el salón del pueblo se gano la fama por que era uno de los mejores teatreros del pueblo del Ingenio esa vena artística la heredó de su abuelo Luis que nunca llego a conocer pero su padre también llamado Luis le cantaba que así era su abuelo con amor a las artes escénicas.
El primer amor
Estando en el grupo de teatro conoció a Julia, esta vez con más decisión y valentía se arriesgo a declarar su amor y como desde muy joven se veía apuesto y atractivo una relación llevadera, besos van besos vienes, muy enamorados los dos, después de un tiempo cerca de 2 años no se pudo más y se termino una relación y una primera experiencia amorosa en la vida de Jorge Martínez; sin descuidar la agricultura y a la edad de 20 años comienza a trabajar en un trapiche, como elaborador de panela y acarreador de caña se gana la vida de esta manera lo que no puede olvidar quedo en la retina y retentiva e su a uno de los hijos de los trabajadores del trapiche cae en un paila de panela caliente y eso hace que muera con quemaduras de primer nivel eso lo que marco la vida de Martínez.
Pasado un tiempo llego a conocer a Lidia una atractiva muchacha que llego a trabajar al trapiche como empleada del servicio domestico ella era la que preparaba la comida para los empleados del trapiche, apenas la miro fue como un amor a primera vista, Lida siempre se caracterizaba por ser una campesina humilde que vivía en la vereda el Atilo, Jorge siempre se caracteriza por ser un personaje alegre, recochon y que desde su infancia le solían llamar cariñosamente con el sobrenombre de “jurgillas” y eso llamo la atención de Lida porque siempre hacia reír en horas de descanso, sacaba cualquier carajadilla para hace reír al grupo que lo acompañaban laborales de trabajo.
La relación que llevo con Lida tampoco le duro mucho que se diga, siempre Jorge se caracterizaba por ser una persona coqueta y eso no le gustaba para nada al Lida su compañera sentimental, pasaron los años y Lida dejo de laborar en el trapiche.
Otra oportunidad
Pasaron los años y Jorge seguía trabajando en aquel trapiche a los pocos días llego a ocuparse de otro peón ya que a este lo habían despedido por mala conducta y llegar embriagado.
Pasaron los días, las semanas y al trapiche llega una de la hijas de un empleado a Jorge le llamo muncho la atención, pero a Lucila la chica que le echaba ojo no le hacía caso porque estaba en una relación sentimental con otro joven del pueblo, al cabo de uno meses conoció perfectamente la Lucila, meses a tras ella había acabado la relación que tenia con dicho joven.
Para toda una vida
Paso un bue tiempo y se declaran amor, amor a escondidas del padre de Lucila porque Jorge le caía mal ya que hacía comentarios de malos gustos, pasaron cinco años de novios primera relación sentimental que le duraba a Jorge, fue un noviazgo como cualquiera que podría vivir un chico de 22 o 23 años, pensó que nunca le iba a durar ese amor ya que había un impedimento y una barrera, su suegro don Julio que siempre quiso a sus 5 hijos.
Con la soga en el cuello
Pasaron años de noviazgo, como cualquier otro Jorge se decidió a proponerle matrimonio pero la barrera que siempre existió durante su matrimonio fue imposible, pasaron siete meses, en un mes de agosto pereció de una extraña enfermedad, se supone que falleció de tuberculosis ya que la tos era constante el suegro de Jorge don Julio padre de Lucila.
Al pasar un mes de la muerte de don Julio, Jorge volvió e insistió y de nuevo le propuso matrimonio decía que ya era más fácil, pero parecía que no convenía porque ahora la familia de Jorge no quería que se case con Lucila decían que era de estatus bajo y no daba la talla para Jorge, la sátiras, insultos y ofensas le sobraban a Lucila por parte de la familia de Jorge al pasar el tempo decidieron cuadrar la fecha de la boda, era un 23 de septiembre de 1960 siendo las tres de la mañana hora que cuadraron la boda, solo los padrinos, los novios y el sacerdote eran los únicos que asistieron a la ceremonia de matrimonio porque aquella familia quería impedir el que se cumpliera ese consorcio.
Al año siguiente nació el primogénito de sus hijos que lo llamaron Giraldo Ovidio Martínez Zamudio y a los dos años su segunda hija Stela Martínez y así siguieron llegando los hijos hasta que cumplieron los siete los cinco primeros nacieron en el pueblo que vio nacer a Jorge y los dos últimos en la ciudad de Pasto.
Ahora Jorge Martínez vive con su viejita del alma que lo ha lidiado casi toda su vida y aun sigue viviendo feliz.